Después de un día extremadamente largo, llego al fin a mi hogar. (“Hogar, dulce hogar”. Rica cama, te deseo)
Veo en la mesa la correspondencia del día… Mi madre me dice: “Creo que todo es de tu hermana”. Igual pensé, pues habían pequeños paquetitos y la verdad es que por todo el mes de diciembre habían estado llegando muchos pues ella pidió todos los regalos de Navidad a través de la red cibernética. (muy inteligente. Meterse a Plaza está cañón)
Igual quise ver entre las varias cartas y paquetes a ver si de casualidad había algo para mi…
Para mi sorpresa, si. Una carta. “Alana” y mi dirección. Sin apellido. Y en la esquinita izquierda superior, el nombre del remitente. Y de momento mi corazón saltó y me sonreí. Ya sabía de que trataba y me sorprendió la rápidez con la que había llegado. Mi madre me preguntó que si sabía de parte de quien era y le dije que si. Busqué unas tijeras y por alguna esquinita pensaba abrirla para no estropear el sobre. Abriendo la carta, veo que está escrita a maquinilla. No faltaba más. Ese detalle tenía que estar presente.
El contenido… pues, muy personal y lindo.
Gracias, M.M.
Lograste causarme la cosquillita olvidada de emocionarme al recibir una carta a mi casa, escrita a mano el sobre…y la carta a maquinilla.
Tremendo detalle.
Aun conservo mi sonrisa. :)
Beso.
A.